Las Desdichas De Karen

Me declaro creadora oficial del término y hashtag en twitter #LasDesdichasDeKaren (Abreviado a LDDK) que substituye el nombre a la serie musical Smash.

No creo que haga falta explicar el por qué del nombre a alguien que haya visto la serie. La evolución a telenovela que se ha dado capítulo tras capítulo hizo que perdiera todo el atractivo inicial. Que era, al fin y al cabo, la creación de un musical.

Una protagonista transparente, haciendo el papel de diva reprimida y desdichada no ayuda nada a hablar bien de LDDK. A nadie interesa la marginación de Karen por su falta de experiencia, la relación con su novio “perfecto”, los recientes cuernos, si consigue o no el papel, como si le atropella un autobús… No le importa a nadie.

El duelo de divas por el papel protagonista de Marilyn en el musical, que en un principio parecía la trama principal, acaba resuelto en la cama a los pocos capítulos. Cosa que no está mal, y recuerda siempre lo sucio que es el mundo del espectáculo. Sospecho que fue entonces cuando los guionistas se engancharon a algún maratón de Pasión de Gavilanes.

El novio de Karen empieza a tontear con una periodista, Karen empieza a tontear con Derek, que a su vez éste es novio de Ivy, pero Ivy se lía con el novio de Karen, y Derek… con la nueva estrella del show.
Que esta es otra, el duelo entre #TeamKaren y #TeamIvy se hace mayor ante la llegada de una estrella de Hollywood interpretada por Uma Thurman. Y sí. Sé lo que estáis pensando. Ay, Uma, con lo que tu has sido, ¿qué haces?

Pero ahora vamos a lo que de verdad quería llegar después de toda esta parrafada. Al personaje más odioso de la temporada. Al gran, al sublime, al incomprensible, al raruno… Ellis. Debe ser que los guionistas no tenían ni idea qué hacer con él, porque ha cambiado más de actitud que de calcetines. Lo que en un principio era un simple ayudante de Tom, acabó con complejo de superioridad extorsionando a todo el mundo sin sentido. Consiguió ser ayudante de la productora haciéndose su amigo de un día para otro inexplicablemente. ¿Su objetivo? No lo sabemos. Pero llegó incluso a ejercer de putita con el representante de una actriz.

Ellis el prostituto es el personaje comodín de la serie, que aparece de debajo de las piedras en los momentos más insospechados poniendo cara de malvado.

¿Que nos espera en la segunda temporada?

Parece que en la serie han escuchado nuestras plegarias y han decidido prescindir de Ellis, Dev (el novio de Karen), el mario de Julia y su amante. ¿Significará esto menos desdichas amorosas? ¿Habrá esperanza para la serie? Yo sólo dejo como dato, sacad vuestras propias conclusiones, que el nuevo showrunner de la serie será Joshua Safran, el hombre que está detrás de Gossip Girl.

Y como no todo es criticar y sé que todos los productores frecuentan mi blog, propongo aquí un par de soluciones para la serie.
Explotar el punto fuerte es fundamental: la creación de un musical desde dentro y toda la parte creativa, pero sin las constantes repeticiones de la misma canción una y otra vez. Porque quieras o no, acabas cansándote un poco.Y de paso, seguir explotando la dinámica que tenían en un principio Tom y Julia, que se ha perdido entre dramas familiares.

Y por último, y muy importante, que dejen de presentar a Karen como la máxima estrella de Broadway. No es la diva que nos quieren hacer creer entre tanto halago, que no somos tontos.

Ahora la pregunta es… ¿estamos dispuestos a darle una segunda oportunidad?

Agradezco todo el apoyo y difusión que tuve en twitter en esas fechas. Fueron muchas tardes de risas y críticas e incluso llegué a hacer un visionado conjunto de la season finale con @peregrintuk quien ya no recuerda ni el nombre original Smash. Además, @alecxps ha hablado de ella en su blog, entrada que os recomiendo.

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Glee y el circo de Ryan Murphy

BLEE

Glee fue toda una revelación en su momento y llegó a encantarme tanto a mí como a muchos otros… pero acabó convirtiéndose en la decepción más grande vista en pantalla.

A lo mejor nunca habéis tenido fuerzas para empezarla, y yo os entendería a la perfección. Pero os juro que al principio no era tan vomitiva. Era un grupo de freaks de instituto que disfrutaban cantando. Y poco más. Nos deleitaban con grandes actuaciones de rock clásico y recuerdo en especial una de Bohemian Rhapsody que con lo difícil que es estar a la altura de semejante temazo, lo consiguieron. Fue sublime.

Pero luego hubo un parón. No se puede decir que tuviéramos las expectativas por las nubes, nos gustaba y punto, no esperábamos una obra maestra… sólo una continuación digna de lo que habíamos visto hasta ahora. Pobre de nosotros. A la vuelta, la serie evolucionó a un High School Musical con modernillos disfrazados de loosers.  Y así tuvimos un final de temporada muy flojo, una segunda temporada aún peor y la tercera… Uy con la tercera.

Pocas veces he visto temporadas tan infumables. Si tuviera que hacer un ranking quizá sólo estaría por debajo de las últimas de Smallville. Y quien haya visto ese engendro de Superman hasta el final me entenderá.

Para que hagáis una idea de un esquema de 40 minutos de Glee a la semana: Blaine,Blaine, Blaine, Finn y Rachel, Blaine, y el novio de Blaine. Cualquier rastro de carisma que pudiera quedar en cualquier personaje (algo improbable con tanto amorío y estupideces de instituto) es eclipsado por el hortera de las pajaritas.

Hubo un capítulo que nos sorprendió a todos con su gran cliffhanger. (Atención: spoiler a partir de aquí) El accidente de Quinn. Por supuesto en los últimos minutos ya se veía venir pero aún así fue algo impactante que, por lo que leí en twitter en esas fechas, hizo incluso que muchos recuperan la fe en la temporada. MAL. ERROR DE NUEVO.

¿Qué es lo lógico que esperes después de que a un personaje le atropelle un camión? Hospital, drama, incluso un funeral…  Pero no. Esto es Glee. Aparece la chica en silla de ruedas a ritmo de samba. “¡Casi muero pero puedo cantar!” Y si no pudiera siempre está Blaine.
De nuevo Ryan Murphy demuestra hasta qué punto está dispuesto a cagarla. Miedo me da la segunda temporada de American Horror Story. Puede que hasta aparezca cierto personaje como invitado en forma de espectro cantándole a su colección de rebecas y pajaritas.

Cuando no se te ocurre qué hacer con el guión, un recurso frecuente en cualquier serie es introducir personajes. No es que no esté de acuerdo con ello, me parece genial siempre y cuando se haga bien. Para Murphy presentar a alguien supone que en 5 minutos aparezca por un pasillo cuán diva, diga quien es, y hala, ya pensaremos dónde meterle. La nueva rival de Sue, el cristano de las rastas, el irlandés con la capacidad de actuación de una piedra, el drag queen del equipo rival… Esto se está convirtiendo en un circo.

 

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